Hay una contradicción que el oficialismo no ha resuelto. Por un lado, se presenta como defensor de los trabajadores y de la salud pública. Por otro, algunos de sus cuadros operan en un movimiento que exige la remoción de un dirigente sindical, es decir, que interviene en la vida interna de una organización de trabajadores.

Las dos posiciones pueden coexistir solo si se explican. Y no se han explicado. En las movilizaciones contra el IMSS aparecen dos nombres vinculados al grupo de la senadora Mariela Gutiérrez Escalante y del presidente del Senado, Higinio Martínez: Juan Rafael Soto Cruz, su sobrino y exdirector de la Agencia de Movilidad y Verificación Administrativa de Tecámac; y Tomás Tirso Robles Aragón, su exsecretario particular y exresponsable del Organismo de Aguas municipal.

El primero tiene historial de movilizaciones contra el Ayuntamiento de Tecámac y contra la gobernadora Delfina Gómez. El segundo presume en redes su papel en las protestas contra el IMSS y publicó un video con Soto Cruz el 18 de octubre, acompañado de una frase que suena a campaña: «Elige un enemigo grande y eso te obligará a crecer para poder enfrentarlo…».

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En cualquier partido, la conducta de los cuadros compromete al conjunto. Si Morena considera que sus operadores están defendiendo una causa justa, debería decirlo y asumirlo. Si considera que están actuando por cuenta propia, debería marcar distancia. Lo que no puede es guardar silencio y beneficiarse del desgaste.

El costo de ese silencio es doble. Hacia afuera, erosiona la credibilidad de un gobierno que dice defender a los trabajadores mientras sus operadores presionan a su sindicato. Hacia adentro, legitima una práctica: usar causas sociales como plataforma de posicionamiento entre grupos del mismo bloque.

Los trabajadores del IMSS no necesitan intermediarios políticos. Necesitan insumos, salarios dignos y una dirigencia sindical que los represente de verdad. Si alguien quiere cambiar a esa dirigencia, que lo haga con votos y no con marchas prestadas.

La presencia de operadores ligados a Morena en el conflicto es un hecho documentado. La explicación del partido sigue siendo una asignatura pendiente.

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