Una crecida repentina arrasó 45 viviendas y dejó al menos cinco desaparecidos en el distrito de Gorkha, Nepal, después de que el río quedara bloqueado por un deslizamiento. Las autoridades habían emitido una alerta previa instando a los residentes a alejarse del río. Se rescataron 82 personas, entre ellas nueve extranjeras, y no se reportaron víctimas mortales. La inundación se produjo cuando una grieta liberó de pronto el agua acumulada tras el colapso de un glaciar en agosto, un fenómeno similar al desastre que en ese mes dejó más de mil 400 muertos.