El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió su reciente acuerdo para comprar diésel a Rusia pese a las quejas de legisladores de ambos partidos que alegan que vulnera una ley que prohíbe la importación de energía rusa mientras Moscú continúa su agresión contra Ucrania. Trump aseguró que está tomando medidas para reducir los altos precios del combustible, los cuales ponen en riesgo a los simpatizantes republicanos en las elecciones de mitad de periodo del 3 de noviembre, y subrayó que su prioridad es Estados Unidos. El pacto implica que Rusia suministrará diésel a los mercados mundiales y que su gobierno suspenderá temporalmente sanciones específicas al combustible, mientras Washington mantiene presión sobre Ucrania. Legisladores, tanto republicanos como demócratas, instaron al presidente a revertir el acuerdo, argumentando que podría debilitar las sanciones y dañar la credibilidad internacional. Trump respondió en redes sociales con un mensaje en mayúsculas: "¡SIEMPRE, ESTADOS UNIDOS PRIMERO!".